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martes, 1 de junio de 2010

"Lo que el amor hace por ti" de Martha Jiménez

Despierta, por favor.

(Esa era la voz de mi mejor amiga). Yo me caí y empecé a recordar.

En diciembre , te vi; nunca me sentí tan feliz, tu sonrisa y tu cara, lo único que quería era abrazarte pero solo te vi de lejos, ya han pasado 3 años de mi vida , pensando que sería fuerte y podría hablarte. Pero no, mi voz se secaba, mi mirada huía .Yo para ti siempre fui nadie.

Solo tenía una semana para poder hablarte.

El primer día, esperé; no quería buscarte. En ese momento acaba de llegar. Pasé todo el día pensando en ti; esa noche soñé contigo. Nunca me di cuenta de que eras una ilusión que traicionaba mi corazón de cristal.

El segundo día, agarré todo el valor de mi cuerpo y lo expuse montándome en el carro y escapándome, solo para ir haberte, pero no estabas. Me encontré sola, solo yo caminando en la calle imaginándome tu cara en el cielo y pensando que aquella pareja que estaba sentada donde te vi por primera vez éramos tú y yo.

El tercer y el cuarto día, se unieron en una desgracia; solo lloraba y quería gritar, pero lo intentaba. Pero por más que lo intento nadie me escucha; en qué mundo estoy. Donde grito y nadie se voltea, somos muy indiferentes en la realidad.

El quinto día, me callé; solo pensaba que si caminaba te encontraría sentado esperando a tu mejor amigo, pero recordé que tu amigo no está aquí yo te vi llorar por primera vez mientras yo me escondía. Apenas tenía 13 años. Se acercaba mi cumple. Cómo duele que estés tan lejos y a la vez tan cerca porque el destino no quiere que te vea; será porque me dio tantas oportunidades y ninguna la aproveché por el miedo que se apoderó en todo mí ser.

Así, poco a poco, acabo la semana. Te envié mensajes pero ninguno respondiste. Te busqué pero no estabas. Te llamé, no respondiste. Te busqué en la playa entre las olas pero solo estaba el sonido que agitaba mi corazón.

Enero, un mes más, la gente feliz. Se nota mi cara de tristeza; mi cara se llenaba de lágrimas por no verte. Aún recuerdo la única vez que te hablé. Fue vergonzoso. Mis amigas no sabían que lo que sentía hacia ti era muy fuerte, y que podía callar a cualquiera que dijera que el amor no existe. Estoy escuchando nuestra canción; la que tú me dijiste una vez cuando estábamos chateando. No sabías quién era y me inventé un nombre: Emily. La canción se llamaba invierno. Me hace gracia esa canción; describe cómo me siento.

Febrero, tu cara me persigue. Veo a la gente y me confundo. Es horrible. Mucha decepción. Recuerdo que me dijiste que la vida era como las cartas y que uno las baraja y no siempre iban a ser las mejores y que las posibilidades de perder son muy grandes porque juegas con todo tipo de personas, profesionales, perdedoras, enamorados, luchadores, tímidos y valientes, y yo no encajo en ninguna. Es lo que te respondí y tú me dijiste eres especial, Emily.

Marzo. Cómo pasa el tiempo. Estoy sentada escuchando a la gente pero sonrío porque me dijiste muchas cosas. Me enseñaste en ese poco tiempo en el cual tenía las suficientes agallas para poder hablarte, aunque no sea en tu cara, pero todo lo que dijiste es cierto. Yo le pregunté a una amiga el último día antes de marcharme porque el destino no quiere que esté con él, si yo soy feliz escribiéndole. Ella me respondió. A veces no siempre tenemos una explicación; esto normalmente es porque no estamos seguros de lo que realmente queremos o queríamos.

Abril. Estoy corriendo no sé a dónde pero sé que cualquier sitio es mejor que aquí. Me detengo y veo una niña abrazando a su padre. No sé cómo me conmovió y me recordó lo último que me escribiste. No te vayas, Emily, quiero conocerte. El amor es una palabra complicada y con muchos caminos aunque hay demasiadas formas de amar. Quiero verte mañana en el parque que me describiste. Lo conozco. Suelo vivir ahí pero nunca te he visto. No faltes.

Yo fui pero no estabas; nunca llegaste.Ahora corro y veo a la niña me recuerda el padre que siempre te quiso y tú nunca le diste esa oportunidad. Esa era la única vez que podíamos reunirnos antes de irme pero preferí buscar a tu padre para que se reunieran después de 10 anos. Como te dije, el amor de un padre para mí siempre ha sido el más bello y delicado. Aunque las cartas te hagan perder, él te enseñará a jugar.

Me desperté. Mi amiga me ayudó a levantarme. Ella me dijo: ¿Sabes? Él va a venir dentro de poco. Yo sé cuánto te gusta. ¿Quieres que le llame?. Le respondí: Quiero que mi amor por él quede así, solo por cartas, porque el amor no siempre es el afecto, sino también cuánto puede hacer por esa persona y ella por ti.

1 comentario:

Literatura Blog dijo...

Me ha gustado mucho tu narración. Demuestra que eres muy apasionada y honesta. Sigue así.