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sábado, 11 de junio de 2016

"Diario de una persona normal" (Parte 6) de Eva Turmo

Eran las 6:45 de la mañana, el Cole empezaba la las 9:30, la práctica de coro a las 9:45. Lo que significa que tenía tres horas exactas para calentar la voz.
Aunque mi madre no sabía si dejarme ir porque Asunción, la de Música, la llamó: " Madre de Georgia" en vez de Anna, su nombre verdadero. Pues nada, que ayer mi madre fue como una pera toda la tarde. ( Cuando digo como una pera es porque los niños pequeños dicen: "Me enfado y no respiro." Y sus caras se vuelven como peras porque hinchan sus mofletes ya regordetes, ¡qué monos!)
Pues nada que me levante a las 6:45 me tomé un vaso de agua, porque si no lo sabéis, un vaso de agua nada más despertarse activa los órganos internos. ¡Ojo! Consejo de abuela.
A las 7:15 me acurruqué en el sofá a ver la tele, pero tengo los genes de mi padre, me quedé dormida en el sofá. Con la tele puesta. Babeando. Posiblemente rascándome mientras dormía. Seguramente siendo mofa mañanera para mi  madre la cual seguramente me apagase la tele y me tomaría un vídeo mientras me rascaba dormida. Genial, guardaría  eso para la posteridad. Te quiero madre.

A las 8:00 me despertó mi madre en la mejilla y se dio cuenta de que tenía algo revoloteando por mi cabeza, un piojo... ¡Qué asco! Puaj... Mi madre ahora tenía la escasa perfecta para q no fuese al cole, ni a la práctica de coro. Porras... Mi madre era peligrosa,  bipolar, era MI MADRE. Sé que no parece mucha cosa pero es que mi  madre es MI MADRE. Y cuando MI MADRE se enfada, ¡ja! No tienes mundo por el que correr. Ayer estaba enfadada pero intentaba mantener la compostura. Y si yo tenía piojos es porque tenía el pelo sucio, MI MADRE podría descubrir que llevaba seis día sin lavarme el pelo para ver si crecían hongos( ya lo sé, la lógica no está presente en mi día a día), los cuales nunca brotaron.
Pues nada q en una hora me pusieron OTC, vinagre y me pasaron la líe diera, para sacar un piojo y tres liendres. Olía a productos de piojos a tres km de distancia. Pues eso que olía rico rico. (Nótese el sarcasmo.)

Desayuné, me hice la mochila, me metí el el ruso, empecé las clases y llegaron las amadas 9:45. Fui a la sala de música con los mayores y me senté al lado de unas chicas muy majas (eran majas porque no paraban de decirme que era monísima) que eran cuatro años más mayores.
Todo iba de maravilla hasta que entró Agatha, tenía envidia cochina de que yo fuese a cantar en el coro y ella no. ENVIDIA COCHINA.

Pues eso que ya te contaré diario... Que esto sólo es el principio...