lunes, 3 de diciembre de 2018

"La niebla"


Todos sabemos qué es la niebla o eso espero. Para el que no lo sepa es una acumulación de partículas de agua que al juntarse nos tapan la visión . A veces en esos días con niebla en los que hace frío me siento al lado de la ventana y me pregunto si me verá alguien desde el otro lado. ¿Nunca habéis vuelto de casa de algún amigo o amiga y tienes que pasar por un parque lleno de niebla y piensas que alguien te va a coger o algo así? Yo sí, y la verdad que me asusta hasta que se empieza a ver un poco más con claridad; ahí es cuando nos sentimos más seguros. Esa sensación de no haber estado viendo nada es muy incómodo ya que no ves, pero bueno, da gracias que ves tu móvil y un poco por dónde pisas, no nos vayamos a  caer y justo pasa alguien que te gusta y no solo tengas la sensación incómoda, sino que también demasiada vergüenza, y luego por el camino vayas pensando si se va a reír, si es que no se ha reído antes en tu cara. La niebla no solo la sentimos o la percibimos cuando la vemos, sino que se hace sentir en otras situaciones en las que no sabes qué pasará ya que no puedes ver el final.

"Tu promesa"


Te creí como una idiota. Me dijiste que ibas cambiar, y sinceramente no pienso que lo hagas.
Me has vuelto a mentir. Creo que se te volvieron a olvidar todas las promesas que me dijiste. Pero en especial una. La de no mentirme
¿Sabes qué? Te quise como a nadie y por eso soy idiota. Pensé que te podrías dar cuenta de a quién perdías. Pero en cambio no lo hiciste.
Conociste una parte de mí, que ni si quiera yo conozco.
Si te soy realmente sincera fuiste demasiado importante para mí.
Te he ayudado y apoyado en absolutamente todo. Pero cuando menos me lo espero, me das una palmadita en la espalda y  te vas corriendo.
¿Y realmente es así cómo me lo agradeces?
Creo que te conozco lo suficiente como para saber que no cambiarás. Espero que algún día te des un tortazo tan grande para que te des cuenta de cuanta gente se ha ido de tu vida.
Pero si te soy sincera, yo no me quise marchar y por eso volví una segunda vez a tu vida. Porque nunca me quise ir. Pero has sido tú el que me ha echado de tu vida.
Es mejor que no me acerque más, ya que si no me romperás en mil pedazos, si no estoy rota todavía.